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La viceconsejera de Política Lingüística, Miren Dobaran, ha reivindicado el compromiso del Gobierno Vasco con los derechos lingüísticos de la ciudadanía en el Consejo de las Lenguas Oficiales en la Administración General del Estado

La viceconsejera de Política Lingüística, Miren Dobaran, ha participado esta mañana en la quinta reunión del Consejo de las Lenguas Oficiales en la Administración General del Estado, que ha tenido lugar en la sede de la subdelegación del Gobierno de España en Bilbao. En esta reunión, la viceconsejera ha destacado que es “obligación” de las administraciones responder a la ciudadanía en la lengua oficial de su elección y ha vinculado el cumplimiento de este deber con la “calidad” de los servicios que se prestan a la ciudadanía.

En presencia de la ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, Dobaran ha insistido en la apuesta de las administraciones vascas por cumplir con esa “obligación legal”.  “Es obligación de las administraciones mejorar continuamente la calidad de los servicios que prestamos, y el respeto de la opción lingüística de la ciudadanía incide directa y señaladamente en la calidad de tales servicios. En efecto, la capacidad de prestar servicio de manera eficaz en la lengua oficial que elija la persona usuaria constituye de por sí un relevante indicador de calidad de dicho servicio”, ha indicado Dobaran, que ha estado acompañada, entre otros, por el presidente de Euskaltzaindia, Andres Urrutia.

Finalmente, en el Día Internacional del Euskera, la viceconsejera ha querido poner en valor el proceso de revitalización que ha vivido el euskera en las últimas décadas y ha valorado muy positivamente la respuesta que ha tenido Euskaraldia durante las últimas semanas: “A lo largo de estos últimos 11 días, las personas vascohablantes estamos viviendo con ilusión una nueva experiencia de activación orientada a la modificación de nuestros hábitos lingüísticos. Se trata de un pacto entre personas dispuestas a realizar este ejercicio de empatía con el objetivo de impulsar el uso del euskera en todos los ámbitos de la vida”.

“Este ejercicio de empatía –ha continuado- nos demuestra una vez más que la diversidad lingüística, lejos de suponer un obstáculo para la comunicación, constituye un factor clave para el enriquecimiento de la convivencia en el marco de una sociedad respetuosa con todos los derechos de la ciudadanía. La clave es la voluntad de entenderse y el deseo de preservar la pluralidad, también en el terreno lingüístico, en tanto que valor inherente a una sociedad democráticamente avanzada como la nuestra”.

 

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