La calidad y el uso que damos a los espacios verdes podrían determinar su efecto beneficioso sobre la salud

Numerosos estudios científicos avalan los múltiples beneficios que aportan los espacios verdes a las personas. De hecho, varias investigaciones lideradas por ISGlobal vinculan la visita a áreas como parques y bosques con mejoras en la salud: el retraso en el declive físico y mental, la disminución del riesgo a padecer cáncer de mama y, más recientemente, la reducción al riesgo de desarrollar síndrome metabólico. Sin embargo, se sabe poco sobre los mecanismos que median este impacto positivo.

Ahora, un equipo del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), centro impulsado por ”la Caixa”, ha publicado dos estudios dirigidos a comprender de qué manera los espacios naturales mejoran nuestra salud y bienestar.

Ambas investigaciones han tomado de muestra cuatro ciudades europeas: Barcelona (España), Stoke-on-Trent (Reino Unido), Doetinchem (Países Bajos) y Kaunas (Lituania), y se enmarcan dentro del proyecto PHENOTYPE, liderado por el investigador de ISGlobal Mark Nieuwenhuijsen y cuyo objetivo es estudiar la relación entre la exposición al aire libre y la salud de la población.

Author: redaccion

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