El reto sanitario en la era postcovid. Javier Herradón, presidente del Colegio de Farmacéuticos de León

Escribo estas líneas cuando se cumplen los primeros doce meses de una crisis sanitaria sin precedentes. Un año imposible de olvidar, lleno de dolor, incertidumbres y también de esperanzas. Doce meses en los que nos cambió la vida y que han supuesto una catarsis en muchos sectores. Quienes trabajamos en el ámbito sanitario hemos experimentado de la forma más cruda y nítida posible cuáles son las fortalezas y debilidades de nuestro sistema. Una foto fija que, lejos de pasar a engrosar el álbum de la pandemia, deberá ser protagonista indiscutible de la era postcovid y tenerse en cuenta para hacer de nuestra sanidad un sistema reforzado.

He vivido tras el mostrador de una botica los meses más intensos de esta pandemia. Y en mi condición de presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de León y del consejo autonómico, he representado a mi sector en cada medida y decisión tomada al ritmo de la situación sanitaria.

Meses duros que nos deben invitar a todos a la reflexión y que ahora se reproducen en nuestra memoria: la conmoción del confinamiento inicial, el tsunami de las mascarillas… No teníamos ni para dispensar ni para protegernos. Los contagios, el cierre de boticas por las bajas, el acopio de ciertos medicamentos por parte de una ciudadanía en shock, la información sanitaria que no cesaba…

Y con este escenario de fondo, garantizar la atención farmacéutica y el acceso al medicamento de todos los ciudadanos se convirtió en el gran reto de nuestra profesión en plena crisis.

Nuestra misión prioritaria fue entonces conseguir que los miles de pacientes con tratamientos pautados pudieran continuar con su medicación en las semanas de confinamiento. Se habilitaron procedimientos excepcionales en coordinación con las autoridades sanitarias para garantizar incluso la atención domiciliaria y lograr así que nuestros pacientes, muchos de ellos mayores y polimedicados, no abandonaran sus tratamientos y se abriera una brecha sanitaria de incalculables consecuencias.

En nuestro sector, si algo ha tejido esta pandemia es una íntima alianza entre farmacéutico y paciente. Una relación ya de por sí cercana que se ha reforzado en estos tiempos tan difíciles. Sabíamos que nuestra labor era imprescindible, más si cabe en las áreas rurales de nuestra tierra. Ahora tenemos completa certeza.

Nuestras oficinas de farmacia tejen una extensa malla sanitaria que da cobertura a todos los rincones de la provincia. Son 323 farmacias de las que casi el 74% están en pueblos. El 95% de la población tiene una farmacia en el municipio donde reside y el 5% restante tiene la farmacia a menos de diez minutos. Y es precisamente esa cercanía y proximidad a la población la que nos convierte en referente sanitario.

La realidad ha puesto sobre la mesa la necesidad de regular la atención domiciliaria y las autoridades deberán abordarlo para avanzar en salud y garantías para los ciudadanos

Detrás del mostrador de una farmacia se revisa diariamente la medicación de cientos de pacientes para evitar interacciones, posibles efectos secundarios, se hace seguimiento de tratamientos, se preparan dosis personalizadas para personas mayores y polimedicadas… somos el soporte sanitario único e imprescindible en el que se apoyan muchos de nuestros pueblos. Y el eslabón necesario para afrontar uno de los retos sanitarios de nuestro tiempo: el envejecimiento y la cronicidad. No me gustaría olvidarme del resto de compañeros farmacéuticos que han sido decisivos en esta época tan complicada.

Los farmacéuticos de hospital, tan necesarios en los más duros momentos de la pandemia, que en coordinación con el resto de personal sanitario especializado (médicos, enfermería…) han logrado que los pacientes covid hospitalizados pudieran disponer de las diferentes medicaciones que se les iban pautando para intentar mejorar los síntomas y los efectos secundarios de esta enfermedad desconocida.

Los farmacéuticos de distribución, que han realizado un gran esfuerzo, consiguiendo materiales de protección en diversos mercados, y haciéndolos llegar puntualmente a todas las oficinas de farmacia para intentar minimizar el riesgo de contagio entre nuestros farmacéuticos y los pacientes a los que atendían. Los farmacéuticos de atención primaria, que incluso cuando no ha se ha realizado atención presencial en los centros de salud, han estado dispuesto a realizar las tareas que se les encomendaran.

De la misma forma, me gustaría extender este agradecimiento y reconocimiento al resto de farmacéuticos en la industria, en la administración.Todos ellos han demostrado estar a la altura de las circunstancias en una situación tan complicada como desconocida. Me gustaría agradecer, igualmente, al personal del Colegio de Farmacéuticos de León, su dedicación durante este año tan difícil. Todos los empleados del colegio, tanto del departamento administrativo como del departamento profesional, trabajaron todos los días de confinamiento, en algunos casos de forma presencial y en otros mediante teletrabajo, intentando siempre resolver las numerosas dudas e inquietudes generadas ante situaciones desconocidas, que desbordaban los procedimientos habituales hasta ese momento.

Cuando la pandemia del covid-19 esté bajo control, será tiempo de analizar qué caminos tomar en el futuro para que nuestro sistema avance. Nuevos servicios, prestaciones necesarias… en el sector farmacéutico la realidad ha puesto sobre la mesa la necesidad de regular cuestiones como la atención domiciliaria y las autoridades sanitarias deberán abordar asuntos como éste para avanzar en salud y en garantías para los ciudadanos.

El reto sanitario necesita aliados. Como los medios de comunicación, pieza clave para transmitir a la población información veraz. En los últimos meses hemos asistido a un escenario de sobrecarga informativa que llegaba desde cientos de canales, no todos ellos veraces y contrastados. Aprovecho este 115 aniversario del DIARIO DE LEÓN, el periódico decano de esta provincia a quien felicitamos por esta andadura centenaria, para recordar la importancia de recurrir a los canales oficiales en la búsqueda de información tan crucial y al tiempo delicada como la sanitaria. Los medios de comunicación son herramientas imprescindibles para difundir estos mensajes y seguir siendo la fuente indiscutible de información frente al fenómeno de las fake news, que han encontrado en la información sanitaria su principal caldo de cultivo. En salud no todo vale y las noticias falsas sólo generan crisis de confianza y daños irreparables.

Mientras tanto, y todavía inmersos en una crisis sanitaria sin precedentes, seguiremos al lado de nuestros pacientes. Hoy y siempre, la luz verde de nuestras farmacias nunca se apaga.

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