«La ciudadanía es sabia y hay que contarle el riesgo de ponerse AstraZeneca y no», Mario de Miguel presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ceuta

El caos que se ha generado en las últimas semanas con AstraZeneca ha hecho que esta sea la vacuna más polémica. Sin embargo, el objetivo de la inmunidad de grupo sigue ahí y los expertos como Mario de Miguel Zaragoza, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Ceuta, aseguran que es más beneficioso ponérsela que correr el riesgo de contagiarse de COVID-19.

–Una de las principales preguntas que se hace la ciudadanía es: ¿qué está pasando con la vacuna de AstraZeneca?

–Comprendo que todas las personas en general tengamos una cierta sensación de desconcierto porque ha habido muchos cambios de criterio. Entendemos que nuestras autoridades están priorizando por seguridad y por el principio de precaución cuando surgen nuevas evidencias. Es lógico que se paralice momentáneamente y se siga estudiando. De hecho, la EMA, la Agencia Europea del Medicamento, sigue recomendando la vacunación con AstraZeneca. Poco a poco, en cuanto la investigación vaya avanzando, irá dejando unas vacunas para una franja de edad y otras, para otra. En Europa tenemos ahora mismo aprobadas cuatro, pero a nivel mundial hay más de 200 proyectos en estudio de dos dosis, de una o por vía nasal. Vamos a tener un arsenal terapéutico muy grande y una gran cantidad de opciones. Donde hay que poner siempre el foco es en lo positivo que ha sido el descubrimiento de las vacunas para el coronavirus en un tiempo tan acelerado y tan corto.

Hace poco más de un año no se sabía ni siquiera cuál era el agente causante de la enfermedad y en muy poco tiempo se ha podido desarrollar. Me parece increíble que los científicos hayan sido capaces de identificar el trozo de ARN del virus que va a provocar en el ser humano un antígeno y que va a desarrollar los anticuerpos y todo esto en un plazo tan corto. Es increíble que en tan poco tiempo se haya podido poner en marcha.

–¿Por qué no se había visto estos efectos secundarios en fases anteriores?

–Las vacunas tienen cuatro fases, antes de la preclínica, y en esta última se está viendo cómo funciona en la población y se hace un seguimiento. Pero, esto se hace con la vacuna y con todos los medicamentos. Hay una fase de vigilancia para precisamente poder detectar reacciones adversas en todo tipo de medicamentos y es un sistema que funciona y está en activo. Es lógico que se puedan evidenciar posibles casos de efectos adversos y se van comunicando. Todo lo contrario, lo que hace es sentir es seguridad en el sistema y que funciona.

«Hace poco más de un año no se sabía ni siquiera cuál era el agente causante de la enfermedad”

–Hasta ahora, la tasa de trombosis como efecto secundario por número de vacunados ¿es normal, comparada con otros fármacos, o más preocupante?

–En todos los medicamentos siempre lo que se evalúa es la dualidad beneficio-riesgo. Siempre cuento esta anécdota en este sentido, y es que en inglés a los medicamentos se les llaman drugs, de drogas, porque efectivamente un medicamento es una droga. En este caso en estas vacunas, la incidencia que tienen este efecto adverso de la trombosis es de aproximadamente un caso por millón.

–¿Merece la pena el balance riesgo-beneficio?

–Hay que tener en cuenta que los estudios clínicos que se han hecho han sido de 50.000 o 60.000 personas en varios países, o sea que, encontrar un efecto secundario del que todavía no está claro el mecanismo de acción que relaciona estos posibles efectos adversos con el uso de la vacuna es de un caso por un millón. Evidentemente, en la balanza beneficio-riesgo no hay color. El riesgo que hay de coger la enfermedad y a su vez de tener un mal desarrollo de la enfermedad porque desgraciadamente hay muchas personas que lo pasan muy mal, necesitan incluso un ingreso en UCI, aunque gracias a Dios un porcentaje importante acaba con éxito, claro que sin lugar a dudas la dualidad beneficio-riesgo no hay color.

–¿Qué le parecen las opciones que se barajan, como la de dejar a los vacunados con AstraZeneca con solo una dosis o la de combinar con otra vacuna para la segunda?

–Se plantean muchas dudas que tiene la ciudadanía y que tenemos todos, incluso nosotros mismos en el colectivo farmacéutico porque hay cosas que no podemos saber todavía. Las personas que han recibido una dosis de AstraZeneca no saben si se les va a poner la segunda, ni en qué momento, aunque parece ser que sí, pero todavía se tienen que pronunciar otras autoridades al respecto. Algunos países abiertamente ya han dicho que sí, pero en otros hay que espera un poco más. ¿Qué va a pasar con las personas de menos de 55 años? Es otra pregunta. Hay que esperar a que se decidan nuestras autoridades.

«El riesgo que hay de coger la enfermedad y a su vez de tener un mal desarrollo de la misma es mayor”

–¿Cómo se justifica tanto cambio de opinión por parte de las autoridades?

–En España tenemos la sensación de que se casa vacuna con vacunación y con política sanitaria y eso, desde luego, no es bueno porque se están provocando reacciones de alarma y de alerta. Hay que desvincularlo y atender solamente a criterios científicos. Es el único criterio valido que tenemos y si lo podemos hacer consensuado con toda Europa muchísimo mejor.

–¿Cómo pueden los farmacéuticos devolverle a la población la confianza perdida estos días?

–Tanto el Consejo General de Farmacéuticos como otras asociaciones médicas, de pacientes, de Enfermería, se ha creado una alianza contra los bulos en salud y en vacunas. Se están haciendo continuamente campañas y se están contando las cosas con rigor científico. La ciudadanía es madura, es sabia y lo que hay que hacer es contar las cosas y el riesgo que lleva ponerse vacuna y no ponérsela, que son muchísimo mayores.

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