La imagen médica, gran beneficiada de la IA y el big data

“En Philips vemos un potencial enorme en el uso de la inteligencia artificial para la obtención y clasificación de datos clínicos, ayuda al diagnóstico por imagen y también en la optimización del tratamiento médico”, afirma Santos López Bravo, director de Health Informatics en Philips Ibérica. Esta apuesta de Philips se ha materializado en una amplia gama de soluciones tecnológicas que incorporan la IA para hacer más eficiente la atención prestada por los profesionales médicos.

 

IA en cardiología

 

Santos López ha presentado en la jornada de la Fundación Bamberg el proyecto llevado a cabo por Philips en colaboración con el Hospital Universitario de Salamanca para aplicar la IA al pronóstico de pacientes con estenosis aórtica, una patología cardiaca que afecta al 5% de la población mayor de 65 años. Se trata de una enfermedad que está asociada además a una elevada tasa de mortalidad cuando evoluciona de leve o moderada a grave.

 

Actualmente se recomienda realizar un ecocardiograma cada año a los pacientes con estenosis aórtica leve o moderada para seguir su evolución y el objetivo de este proyecto era estenosis aórtica leve o moderada va a progresar a estenosis aórtica severa mediante la aplicación de la IA a las pruebas de diagnóstico por imagen –ecocardiograma- y a los datos del paciente.

 

El volcado de los ecocardiogramas y otros datos estructurados en la aplicación IntelliSpace Cardiovascular de Philips permitió predecir de forma precisa el momento en que cada paciente iba a evolucionar a estenosis grave e iba a precisar una sustitución de válvula aórtica, reduciendo en un 93% la necesidad de ecocardiogramas anuales “con el consiguiente ahorro en tiempo y costes que eso conlleva”, precisa Santos López.

 

“La inteligencia artificial no va a sustituir a los profesionales de la medicina, pero supone una ayuda descomunal que aporta una gran rapidez en la gestión de la información que tiene que manejar el médico y que repercute radicalmente en su actuación clínica”, sostiene Mario Mingo, presidente del Consejo Asesor de la Fundación Bamberg.

 

El reto, según los expertos, es gestionar el cambio y trasladar a los profesionales sanitarios que la inteligencia artificial es una herramienta destinada a hacer su labor más eficiente. “Tenemos que dedicar un apartado importante a la formación de los equipos médicos para que conozcan estas tecnologías, sepan utilizarlas bien y entiendan que son una ayuda, no un reemplazo”, concluye Benigno Rosón, subdirector general de Sistemas y Tecnología de la Información de la Consejería de Sanidad de Galicia.