La farmacia, una oportunidad para reforzar la salud

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La pandemia del covid -19 nos ha hecho ver la necesidad de fortalecer los sistemas de salud y redefinir prioridades.

Es ineficiente que en España no se legisle para sumar las capacidades y oportunidades que aportan las farmacias para reducir la presión al sistema sanitario y al resto de profesionales, especialmente a la atención primaria, como se hace en otros países.

En sistemas sanitarios como los de Francia o Portugal las farmacias participan en las campañas de vacunación. El británico, con la iniciativa Pharmacy First, impulsada por el National Health Service, dirige a los pacientes con patologías menores a las farmacias. Estudios realizados en el Reino Unido estiman que las farmacias evitan semanalmente 500.000 visitas a los médicos de atención primaria en Inglaterra y 35.000 en Gales. En España el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos estima que en las farmacias, antes de la pandemia, ya se resolvían anualmente 262 millones de actuaciones sanitarias sin dispensación.

Es poco coherente con el objetivo de poner al paciente en el centro que se trabaje casi exclusivamente sobre un statu quo que no prioriza la proximidad y la accesibilidad al profesional y el establecimiento sanitario que más lo es, el farmacéutico.

En Francia la participación de las farmacias en la vacunación contra el covid-19 está teniendo dimensiones muy notables. Entre el 15 de marzo y el 3 de mayo, 17.000 farmacias administraron 850.000 vacunas contra el covid-19. Ciertamente, Francia es un país con una atención primaria diferente de la nuestra, mucho más accesible, como se demuestra con la eficiente organización de la vacunación covid-19, pero en un país con más similitudes de modelo, como Italia, 11.000 farmacias se han inscrito para participar en este proceso de vacunación. Aparte de estos, otros países como Holanda, Canadá, Australia y los Estados Unidos también cuentan con la farmacia para vacunar contra el covid-19. 

Esta vacunación de proximidad es esencial para superar el 70% de población vacunada y lograr la inmunidad de grupo, y más cuando el último 10% o 15% es el más difícil, porque cuanto más gente vacunada hay también hay menos enfermos y menos percepción de riesgo, cosa que lleva a menos motivación para vacunarse. Esto ya se ve en los países con más vacunados, en los que cuando son cerca del 70% ofrecen todo tipo de regalos para vacunarse. Una herramienta que el Reino Unido se propone utilizar son las farmacias, por el contacto directo y de confianza, que permite informar y vacunar enseguida a los que dudan. 

Es económicamente empobrecedor que todavía no se utilicen las farmacias como herramienta para facilitar la reactivación segura de la actividad económica y social, como Pimec también reclama, así como para minimizar las afectaciones anímicas, haciendo o dispensando tests o autotests de antígenos, ya sea dentro de estudios epidemiológicos o como prevención individual, como se hace en multitud de países desde hace meses.

Los datos indican que en España faltan 120.000 enfermeras, 24.000 en Catalunya, 16.000 en Barcelona, para que el sistema sanitario disponga de una cantidad equiparable a la media europea. Países con mejores tasas de enfermería posicionan la farmacia como punto de acceso, prevención y control, potenciando el seguimiento farmacoterapéutico, informando en el uso correcto del medicamento, colaborando a mejorar la adherencia al tratamiento, realizando cribajes, implicándolas en vacunaciones o campañas de salud pública, además de formar en hábitos de vida saludable. 

El envejecimiento, la fragilidad y la cronicidad hacen necesaria una mejor integración y coordinación entre los diferentes niveles de atención sanitaria y social, tanto para los que eligen quedarse en su domicilio como para los que no. La farmacia de proximidad tiene que tener un papel activo en la atención y prestación farmacéutica domiciliaria y residencial, como recurso sanitario más cercano y accesible a todo el territorio –el 99% tiene una en su municipio.

Los profesionales sanitarios de las farmacias, ejerciendo de farmacéuticos, no de enfermeros ni de médicos, permiten mejorar tanto la satisfacción y la salud del ciudadano como la eficiencia y la sostenibilidad del sistema. ¡Oportunidad para mejorar!

Antoni Torres Vergara es

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