Jesús Aguilar: Aliadas contra la quinta ola

Las 22.137 farmacias comunitarias españolas se suman por fin al Sistema Nacional de Salud en las labores de detección de la covid-19, una vez aprobado el decreto que exime de la necesidad de receta a los test de autodiagnóstico. De esta manera, desde el pasado jueves, y tras meses de espera, los ciudadanos pueden acceder ya –con las máximas garantías de seguridad, profesionalidad y cercanía– a estos test de autodiagnóstico para la covid. De este modo, se aumenta la capacidad diagnóstica del Sistema Nacional de Salud, identificando de forma rápida sospechas de positivos, para controlar eficazmente la progresión de la pandemia; hecho que además permitirá descongestionar las estructuras de Atención Primaria, de nuevo sometidas a una gran presión asistencial en esta quinta ola.

En todo momento los farmacéuticos hemos desarrollado durante esta pandemia una labor sanitaria esencial en todas las facetas: hospitales, farmacias, distribución, salud pública, investigación y producción de medicamentos o en los laboratorios clínicos. En todos ellos hemos contribuido con nuestro trabajo a frenar la expansión del virus desde la diversidad de ámbitos en los que actuamos.

Si algo ha caracterizado a la profesión farmacéutica en esta crisis ha sido nuestro continuo afán de colaborar, de cooperar, de ofrecer soluciones a las administraciones estatales y autonómicas y, por supuesto, al conjunto de la sociedad para contribuir a paliar el colapso de otros recursos del Sistema Nacional de Salud y proteger a los colectivos más vulnerables.

Los 54.555 farmacéuticos de España deberíamos tener un papel mucho más activo

Como consecuencia de este firme compromiso y vocación de servicio demostrada, desde la Organización Farmacéutica Colegial estamos insistiendo a las autoridades sanitarias de la necesidad de que, para sacar el mejor resultado en términos epidemiológicos a estas pruebas, es necesario que las comunidades autónomas y los Colegios de Farmacéuticos se coordinen en el registro y notificación de los datos, de las sospechas de positivos. Es el caso ya de varias comunidades autónomas como Cataluña, Navarra o Cantabria, que han anunciado ya que pondrán en marcha una colaboración con las farmacias a través de los Colegios Oficiales de Farmacéuticos para la supervisión en la realización de los test y la comunicación de resultados al Sistema Sanitario.

Los productos sanitarios de autodiagnóstico están autorizados únicamente para su dispensación en farmacias comunitarias. Los farmacéuticos tenemos, por tanto, en la realización de estas pruebas una labor fundamental de asesoramiento y consejo a la población. Como profesionales sanitarios y agentes de salud, proporcionamos información básica personal y práctica en el momento de la dispensación sobre la realización y el significado de la prueba, paliando la confusión y contribuyendo al uso correcto de las mismas. Para ello, desde el Consejo General hemos puesto a disposición de todos los farmacéuticos, a través de los Colegios, guías de actuación y materiales de apoyo a su actuación profesional dirigidos a la población, con el fin de divulgar el uso adecuado de estos test.

Todo lo vivido ha cambiado nuestras vidas y nos ha hecho ser conscientes de nuestra vulnerabilidad y de la importancia de reforzar los sistemas sanitarios en la atención primaria y la salud pública. Una pandemia que ha permitido que la sociedad valore en mayor medida a todos los profesionales sanitarios. En nuestro caso, desde la red de farmacias no solo hemos garantizado el acceso a los medicamentos a todos los españoles con independencia de su código postal; hemos ido más allá. Hemos presentado a las autoridades sanitarias hasta 35 propuestas durante el confinamiento y la desescalada para garantizar el abastecimiento de medicamentos, llevar la medicación a personas mayores o dependientes, colaborar con los hospitales en la dispensación de medicamentos o, incluso, iniciativas sociales como ofrecer ayuda a las mujeres que sufrían violencia de genero a través de la iniciativa Mascarilla-19 o la detección de personas en riesgo en colaboración con los Cuerpos de Seguridad del Estado.

La pandemia está demostrando que las farmacias tienen un potencial sanitario y social tremendo, que puede y debe ser aprovechado más por las administraciones sanitarias. Estamos ya en la quinta ola y es el momento de apostar decididamente por la red de farmacias y por la profesionalidad de los 54.555 farmacéuticos que trabajan en ella, que son una fuerza sanitaria única, capilar, que llega a todos los rincones de nuestro país, como profesionales esenciales de la atención primaria y la salud pública, con una posición de primer orden para tener un papel mucho más activo del que estamos desarrollando. Tenemos una capacitación técnica, científica y sanitaria de primerísimo nivel, y en el caso de las farmacias estamos a pie de calle atendiendo las necesidades sanitarias de la población.

En los momentos de mayor dificultad, los farmacéuticos –como profesionales sanitarios– y las farmacias –como establecimientos sanitario– hemos demostrado ser pilar básico del Sistema Nacional de Salud y del Sistema de Protección Social.

Las reformas sanitarias son una oportunidad para seguir mejorando un sistema farmacéutico que es una conquista social de los españoles y que hoy supone la mayor infraestructura sanitaria de España. Una red que tenemos que poner en valor, porque lo que no se pone en valor se pone en riesgo.

Poner fin a esta pandemia mundial que nos azota como humanidad es el objetivo que nos une a todos, y en él los farmacéuticos vamos a seguir siendo un ejemplo de responsabilidad, con un talento esencial, a disposición de las administraciones y autoridades sanitarias, para fortalecer y reforzar la capacidad asistencial y preventiva del Sistema Sanitario.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*