Los test de autodiagnóstico de covid, en farmacias sin receta

E. Cascos/S. Alonso – Madrid

El Consejo de Ministros selló ayer su marcha atrás sobre la venta sin receta en farmacias de productos de autodiagnóstico de la covid-19, como adelantó LA RAZÓn. Tras negarse durante meses modificó el Real Decreto 1662/2000, de 29 de septiembre, sobre productos sanitarios para diagnóstico «in vitro».

Por un lado se excluyen estos test de la necesidad de prescripción para su adquisición en farmacias y, por otro, se permite la publicidad de estos productos positivos. No varía la prescripción para la venta al público de otros productos de autodiagnóstico con la excepción, además de estos test covid ahora, de los de diagnóstico del embarazo y de la fertilidad, autodiagnóstico de la glucemia y detección del VIH.

Tras la publicación hoy en el BOE se espera que se puedan comprar ya –mañana a más tardar– en las 22.137 farmacias españolas, según fuentes del sector, que asimismo indicaron a este periódico que el precio será libre pero oscilará entre 6 y 10 euros. Precisamente desde la Organización Farmacéutica Colegial se insiste en la necesidad de que, para poder obtener el mejor resultado en términos epidemiológicos a estas pruebas es necesario que las comunidades autónomas y los Colegios de Farmacéuticos se coordinen en el registro y notificación de datos como ya ha anunciado que hará Navarra y se estudian en otras autonomías.

Jesús Aguilar, presidente del Consejo General de Farmacéuticos, señaló ayer que «trabajamos con el Ministerio y las comunidades para que el farmacéutico pueda incorporar los resultados al sistema de vigilancia epidemiológica para aumentar así la eficacia de la detección precoz y la adecuada gestión de la pandemia».

Por su parte, el presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), Luis González Díez, lamentó «el tiempo perdido» porque «nunca sabremos cuántos contagios habríamos evitado si se hubiese autorizado a las farmacias a dispensar productos de autodiagnóstico cuando lo reclamamos el pasado mes de septiembre».

Y es que su llegada al mercado se produce en plena quinta ola de la pandemia, con una eclosión de casos que golpea especialmente a la población juvenil, alrededor de siete meses después de que los farmacéuticos y comunidades como la de Madrid lo pidieran, sin lograr vencer hasta ahora las reticencias del Ministerio de Sanidad.

El entonces ministro, Salvador Illa, y el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), Fernando Simón, rechazaban en diciembre y enero pasados el autodiagnóstico de la covid en los albores de la tercera ola, consintiendo sólo la participación de las farmacias en la práctica de test dentro de campañas de cribado poblacional establecidas por las autoridades autonómicas de Salud Pública.

Han tenido que pasar esa tercera ola y la cuarta, e iniciarse la quinta, para que el departamento que hoy comanda Carolina Darias dé finalmente su brazo a torcer aunque su colega la portavoz del Gobierno y ministra de Política Territorial, Isabel Rodríguez, se justificaba con el argumento de que «hasta que no teníamos la existencia de test de autodiagnóstico con marcado CE no podíamos autorizarlo».

Los argumentos que ofrece el decreto dan precisamente la razón a los que demandaban su venta libre entonces y son hoy radicalmente opuestos a los que esgrimía entonces el propio Ministerio de Sanidad para impedir su llegada al mercado.

Estos test de autodiagnóstico ya se venden sin receta en otros países europeos, como Alemania, Austria, Holanda, Italia y Portugal. En España, los test de detección de covid-19 se vendían en las farmacias de algunas comunidades autónomas, aunque se exigía prescripción para adquirirlos y eran realizados por el propio farmacéutico.

Según las cifras aportadas por la ministra Darias, habrá disponibles hasta cinco test con marcados UE y otros 11 con marcado en Europa, mientras que otros 39 están en investigación.

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