El mundo estrecha el cerco a los antivacunas

Multas, despidos, bajadas de sueldo, imposibilidad para entrar en lugares de ocio o viajar. El mundo se está convirtiendo en un lugar difícil en el que vivir para los que rechacen vacunarse contra el Covid. Estados Unidos y muchos países europeos han empezado a tomar medidas drásticas para incentivar la inmunización de su población y convencer a los que aún recelan de las vacunas contra el nuevo coronavirus. Estados Unidos es uno de los países más firmes y obligará a sus más de cuatro millones de funcionarios a inocularse el fármaco protector, una vez que su agencia del medicamento ha dado la autorización completa a la vacuna de Pfizer. La vacuna ya no es experimental con lo

 que se pone fin a uno de los argumentos más usados por quienes rechazaban la protección.

En Europa, Alemania, Francia, Italia o Grecia han puesto en marcha medidas que convierte en casi obligatoria la vacunación para profesionales sociosanitarios y quien quiera disfrutar de su ocio en locales cerrados. España, a la cabeza de la vacunación en el mundo, no ha conseguido implantar medidas coercitivas. Varias comunidades lo han solicitado, pero no han logrado el aval judicial. Ni siquiera para restringir el acceso a lugares de ocio o para forzar a inmunizarse al personal sanitario que está en contacto con personas vulnerables. Uno tras otro, los tribunales están tumbando todas las peticiones de comunidades autónomas. Su justificación es la pérdida de libertades y la existencia de un gran porcentaje de población –67,3– que ya cuenta con la pauta completa. En comunidades como Andalucía la Junta ha pedido aval judicial para hacer PCR a los trabajadores de residencias de forma obligatoria.

Bajadas de sueldo y despidos

La aerolínea Delta ha sido la última en anunciar nuevos requisitos de vacunación para sus empleados, que tendrán que pagar 200 dólares –unos 170 euros– cada mes por el seguro de salud que les facilita la compañía en caso de que no se vacunen.

Pero Delta no es la única aerolínea que lucha para que sus trabajadores estén vacunados, United Airlines se suma a la lista de compañías que piden obligatoriamente la inoculación de la vacuna contra el coronavirus estableciendo como «fecha límite» finales de septiembre. A partir de ese momento, si un empleado se niega a mostrar una prueba de inmunización, «será despedido», a menos que pueda justificar su decisión con razones religiosas o médicas.

La primera empresa de tecnología en anunciar una normativa de vacunación para los trabajadores que regresen a la oficina en el próximo otoño fue Google. «Cualquiera que venga a trabajar a nuestros campus tendrá que vacunarse. Implementaremos esta política en EE. UU. en las próximas semanas y la expandiremos a otras regiones en los próximos meses», afirmó el director ejecutivo de Google, Sundar Pichai. Aparte de esto, la tecnológica también ha puesto sobre la mesa reducciones de salario a quienes decidan trabajar desde casa de forma permanente. Por ejemplo, un empleado de Google que se traslada a la oficina desde Seattle podría ver reducido su salario hasta en un 10% si trabaja desde casa, según estima la herramienta ‘Work Location Tool’.

Por su parte, el gigante de las redes sociales, Facebook, también explicó el pasado 12 de agosto que retrasará su regreso a la oficina hasta enero de 2022 debido a la preocupación por la propagación de la variante Delta. Además, Lori Goler, vicepresidenta de recursos humanos, aseguró que a medida que las oficinas vuelvan a abrir, «exigirán» que todas las personas que vayan a trabajar a cualquiera de sus campus de EE. UU. «se vacunen».

Funcionarios públicos que se deben pinchar

No solo las empresas privadas han tomado cartas sobre el asunto. En el caso de EE.UU. todos los integrantes del Ejército deberán estar vacunados antes de mediados de septiembre. Además, Joe Biden, presidente del país, extendió la obligatoriedad de vacunación a todos los trabajadores de su Gobierno si no quieren someterse a test de detección de manera regular. Canadá también pedirá en septiembre a los empleados públicos la pauta vacunal completa.

Obligación de vacunar a sanitarios

En países como Italia, Francia y Grecia los profesionales sanitarios estarán obligados a vacunarse. En caso de no hacerlo, se enfrentarán a sanciones disciplinarias, administrativas o de limitación de actividad –que incluyen suspensión del ejercicio y sueldo–.

Italia fue el primer país en implementar en abril la vacunación obligatoria de sanitarios y farmacéuticos, bajo amenaza de cese de funciones o suspensión de sueldo para aquellos que se nieguen.

Francia se sumó a la obligatoriedad el pasado 12 de julio, momento en el que el presidente, Emmanuel Macron, presentó una serie de medidas y restricciones para hacer frente al avance de los casos y acelerar la vacunación. En el plan de acción se estableció que todo el personal sanitario tendrá que estar vacunado antes del 15 de septiembre. Los trabajadores que no estén inmunizados una vez cumplida esa fecha no podrán acudir a sus puestos de trabajo y, por tanto, no cobrarán.

En Grecia será obligatoria la inmunización de todos los sanitarios a partir del próximo lunes 1 de septiembre, según anunció ayer el Ministro de Sanidad, Vasilis Kikilias. El ministro asegura que se aplicará ahora «la clara recomendación del Comité Nacional de Vacunación a favor de la vacuna obligatoria para médicos y empleados sanitarios». Las represalias que tomará el Gobierno ante la no vacunación, aunque sea con una dosis, será apartar al personal de su puesto de trabajo y privarles del sueldo, informa Begoña Castiella.

Medidas en residencias de mayores

El temor de que el virus siga ensañándose con los más mayores ha llevado a algunos países a establecer la vacunación como requisito indispensable para trabajar en residencias. Una medida que en Reino Unido ya es efectiva desde junio y en Grecia desde este mes para proteger a los residentes de la muerte y evitar la enfermedad en su forma más grave. Australia se sumará a partir del 17 de septiembre, fecha en la que los trabajadores de residencias deberán tener al menos una dosis de la vacuna si quieren conservar su empleo.

Indispensable para el ocio

En algunos países, la entrada a restaurantes, teatros, hoteles o instalaciones deportivas, entre otros, requiere una prueba de vacunación, un test negativo o un certificado de recuperación de la enfermedad. Austria, Chipre, Francia, Italia o Alemania son algunos de los países que ya lo han implementado. En Dinamarca los aficionados no podrán asistir a un partido de fútbol con más de 2.000 espectadores.

Sin vacuna, no hay crucero

Ya hay algunos cruceros que prohíben la entrada a todas las personas que no cuenten con la vacuna. Es el caso de la compañía Royal Caribbean, que ha hecho obligatorio que tripulantes y pasajeros estén inmunizados contra el Covid-19 en los barcos que zarpan desde Seattle, Texas o Bahamas. «Todos los huéspedes de Royal Caribbean mayores de 12 años deben presentar una prueba de vacunación, con la última dosis de su vacuna administrada al menos 14 días antes de zarpar», así lo especifica la compañía en sus requisitos de viaje.

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